Evenny
Me están buscando. He conseguido huir del orfanato, pero esa mujer me ha visto correr cuando salía por la puerta de atrás del edificio y ha avisado a los de seguridad que han metido a Mary y Andrea en la furgoneta. No saben dónde estoy, pero he visto cómo ese guarda se ponía a correr detrás de mí y, con lo apasionados que son con el tema del deber, seguro que no ha parado de buscarme aún. Ahora estoy en una casa vacía, creo que a salvo, pero no puedo asegurarlo. Tengo la esperanza de que no se les ocurra buscarme aquí, pero claro, nunca se sabe; esos tipos a veces resultan ser más listos de lo que parece... casi tanto como se creen que son. No son guardias normales, hace tiempo aparecieron en el orfanato, al principio no teníamos de idea de qué hacían allí. Ahora lo comprendemos todo.
Hace un par de años desde que todo esto empezó. Mary tenía la enfermedad (decidimos llamarla así por si alguien nos sorprendía hablando del tema), pero solo Andrea y yo lo notamos al principio, porque dormíamos con ella. Decidimos no decir nada hasta que comprendiésemos completamente qué es lo que estaba pasando. Sin embargo, la hermana Cristina nos comunicó en una ocasión que alguien más llegaría a nuestra habitación así que le tendríamos que hacer un hueco. Al principio todo iba bien, la recién llegada encajó perfectamente. Hasta que un día Mary hizo lo que tarde o temprano sabíamos que ocurriría. Se adueñó de la mente de nuestra nueva compañera por la noche y a la mañana siguiente se encontraba ingresada en el hospital.
El problema de Mary no era que se inundaba en la mente de alguien con sus pensamientos, obligándola a hacer lo que ella deseara, sino que, cuando lo hace, sus deseos se convierten en algo completamente dañino. Otro punto negativo de este "don" es que Mary no es consciente de lo que hace, y cuando lo es, no puede hacerlo parar. Nosotras lo descubrimos por las malas, cuando casi ahogo con mis propias manos a Andrea. Afortunadamente me desperté rápido de aquella prisión onírica, sin embargo, recuerdo perfectamente cómo Mary era quien me incitaba a hacer lo que hice. Y nuestra nueva compañera también lo recordaba.
De esa forma la encargada del orfanato se enteró de que algo raro pasaba en nuestra habitación, y no despegaba su mirada de nosotras tres. Después, vinieron los guardas, la encargada del orfanato nos dijo que simplemente estaban ahí para asegurarse de no sé qué chorrada, pero pronto quedó claro que nos vigilaban.
La noche en la que Mary volvió a soñar todo se volvió patas arriba. Su mente volvió a hacer algo en medio de la oscuridad del orfanato. Mary me levantó asustada:
-Rápido Even, levántate-me sacudía sin temor a hacerme daño.
-¿Qué? ¿Qué pasa? ¡Mary, mírame, deja de llorar! ¡Dime qué ocurre!
-Tenéis que iros. ¡Rápido!-los movimientos que hacía empujándome hacia la puerta eran cada vez más caóticos.-Andrea estará leyendo en la sala de estar, aquí no está. ¡Corre, encuéntrala y salid pitando de aquí!
-Mary, tranquilízate, ¿qué has hecho?
-He…la hermana Cristina…-lo decía casi entre sollozos-puede que haya muerto. Creo que os he mencionado en el sueño, no…¡no era consciente! Se acordará de todo como te ocurrió a ti, ¡VETE!
Escuché un grito desde abajo.
Era Andrea.
-¿Esa ha sido Andrea?
-Eso creo, voy a…
-¡NO! Esto no es un juego Even, si han capturado a Andrea tú estás en peligro. No vas a bajar por ahí, ¡sal por la ventana!
-¡Mary no entiendo nada! ¿De quién huyes? ¿Por qué narices crees que nos están capturando?
-Lo he visto Even. Los guardas. Tenías razón, vienen a por nosotras.
-¿Qué? ¿A por las 3? ¿Qué sentido tiene eso? ¿Cómo lo sabes?
-Sí las 3. Creo que…No. Estoy segura de que he visto los recuerdos de la hermana Cristina hablando con uno de los guardas. No solo hablaban de mí Even. También hablaban de ti y de Andrea. ¡Corre, coge tu mochila y vete! Yo ayudaré a Andrea.
-Pero…
-Confía en mí.
-Mary, no parece que tú quieras huir.-la miré directamente a los ojos, tenían un color completamente distinto.
-Si he acabado con la vida de alguien prefiero que me tengan donde sé que no haré daño a nadie.
-Mary…
-¡Vete! Ya les escucho.
Corrí hasta que no pude más. Tuve que seguir andando y tratando de camuflarme con el bosque qje rodea el orfanato. Jamás había salido del orfanato hasta ese día así que no recordaba que estuviese tan lejos de la civilización. Cuando llegué al final del bosque me había desviado lo suficiente del orfanato como para estar segura de que no me iban a seguir por allí. Llegué a lo que creí que sería el final del bosque, pero no fue así. Solo era el borde de la carretera que se podía ver desde lo alto de esta, donde el bosque terminaba en una especie de barranco. Decidí ir a echar un vistazo panorámico al pueblo que se veía desde donde acababa el bosque.
Tracé un mapa mental de hacia dónde me dirigiría y cuando estaba a punto de marcharme algo llamó mi atención:
Un rótulo en la carretera indicando <<Centro de reclusión de menores de 10 km.>>.
No era posible. No tenía sentido.
Los recuerdos se aglutinaron en mi cabeza y poco a poco una idea fue tomando forma:
Había vivido toda mi vida engañada. E iba a descubrir por qué.
*><*><*><*><*><*><*><*><*><*><*><*><*><*><*><*><*><*><*
Ahora, una semana más tarde, me siguen buscando. Me he visto por las noticias. Creen que soy una criminal. Creen que soy peligrosa.
Creen que Andrea y Mary también son criminales.
Mary...
Aquel último abrazo fue el sello de nuestra despedida. Todavía sigo pensando en esa noche. De algún modo Mary pudo ver literalmente lo que la hermana Cristina tenía en la cabeza. Siempre habíamos pensado que el poder de Mary se relacionaba con algo paranormal, de alguna forma. Sin embargo, escarbar en los recuerdos…jamás había escuchado algo así. Excepto en películas de ciencia ficción.
Pero yo no estoy infectada por lo que tenía Mary, yo estoy bien.
Bueno, más o menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario